We are here
We can love We share something I'm sure that you mean the world to m Your name was the one that was always chosen
Your words and your kindness have set me free
Shame has a hold that has kept us frozen
You opened my eyes to a world that I could believe
And words can leave you broken inside
You'll have to decide
I'm hanging on to my pride
We are here
We can love
We share something
I'm sure that you mean the world to me
When you get what you need
There's no way of knowing
What you'll have is another hole to feed
The games that we're playing, they've left us hoping
The gift that we have, the life that we breathe
This world can leave you broken inside
With nowhere to hide
I'm hanging on to my pride
We are here
We've been chosen
We've been blessed with a place We need to find and then open
We are here
We can love
We share something
I'm sure that you mean the world to me
When you get what you need
There's no way of knowing
What you'll have is another hole to feed
"En una de sus últimas visitas a Madrid, Norberto Bobbio, [...] pedía ser llevado al Museo del Prado. Al salir dijo secamente: Ma che saggio questo Goya: sapeva che l'uomo e cattivo. ¡Qué sabio es Goya: sabía que el hombre es malo!" << Silva-Herzog Márquez-La Idiotez de lo Perfecto>>
noviembre 29, 2009
HOLE TO FEED
noviembre 27, 2009
Cien Años sin Historia

A casi un año de cumplir una centuria sobre el inició del mito de la “Revolución Mexicana”, a casi un año de que México llegue a un siglo como un pueblo que se levantó en armas contra el imperialismo yanqui, que los trabajadores sostuvieron grandes batallas en contra de la burguesía en el país y que los campesinos lucharon por la reivindicación de sus tierras, es tiempo de volver al pasado y revisar si el pasado realmente pasó.
En las escuelas oficiales, incluso en las no oficiales, a los niños y jóvenes se les enseña, más bien se les adoctrina para que nunca se les olvide y den la vida por la patria, que en 1910, un año de ruptura y de progreso, los mexicanos utilizaron palos, escobas, piedras, machetes […] para defenderse de los embates provocados por los norteamericanos, los capitalistas y los hacendados, y que Díaz fue un dictador que no reflejaba lo la “Dulce Nación” pedía. Sin embargo, en 2007 sale a la luz “Cien Años de Confusión – México en el Siglo XX”, obra en la que Macario Schettino, apoyado en las ideas de grandes expertos sobre el tema, detalla a profundidad lo ocurrido en México a partir del año de la insurrección popular hasta la caída del régimen que se sostuvo en el poder por más de cincuenta años gracias a una construcción cultural que ha durado y que seguirá, quién sabe por cuanto tiempo más, en la mente de la masa ingenua mexicana.
En este libro Macario Schettino demuestra con datos fidedignos y confiables que muchos de los acontecimientos narrados en los textos oficiales si ocurrieron, pero que no son suficientes ni tienen coherencia entre sí como para crear una verdadera revolución, además de que esta sólo ocurrió como resultado de una modificación de la historia gracias al apoyo de los intelectuales “sobornados”, como el mismo Siqueiros, por el Régimen Corporativo creado por el único personaje que puede calificarse de revolucionario del siglo pasado: Lázaro Cárdenas. Sí, Lázaro Cárdenas, “el segundo nopal”, fue quien hizo posible que muchos de los datos sirvieran de apoyo para sostener a lo que Schettino denomina “un fósil del siglo XVII que casi llegó a ver el inicio del siglo XXI, pero que no ha muerto del todo porque está todavía en la mente de los mexicanos, porque su corazón sigue siendo como el régimen que lo hizo: autoritario, antiliberal, renuente a la competencia, refractario a las ideas exóticas, ensimismado.”
Por eso, si lo que se quiere sobre la historia es conocer lo que realmente sucedió, y no lo que el “Ministerio de la Verdad en México” creó para legitimar a una corporación de masas y aleccionar a la población, es aún un buen momento para tomarse unas cuantas horas y emprender la lectura de “Cien años de Confusión”.
P.D. Estudiar y conocer es bueno, lo malo es no compartirlo.
En las escuelas oficiales, incluso en las no oficiales, a los niños y jóvenes se les enseña, más bien se les adoctrina para que nunca se les olvide y den la vida por la patria, que en 1910, un año de ruptura y de progreso, los mexicanos utilizaron palos, escobas, piedras, machetes […] para defenderse de los embates provocados por los norteamericanos, los capitalistas y los hacendados, y que Díaz fue un dictador que no reflejaba lo la “Dulce Nación” pedía. Sin embargo, en 2007 sale a la luz “Cien Años de Confusión – México en el Siglo XX”, obra en la que Macario Schettino, apoyado en las ideas de grandes expertos sobre el tema, detalla a profundidad lo ocurrido en México a partir del año de la insurrección popular hasta la caída del régimen que se sostuvo en el poder por más de cincuenta años gracias a una construcción cultural que ha durado y que seguirá, quién sabe por cuanto tiempo más, en la mente de la masa ingenua mexicana.
En este libro Macario Schettino demuestra con datos fidedignos y confiables que muchos de los acontecimientos narrados en los textos oficiales si ocurrieron, pero que no son suficientes ni tienen coherencia entre sí como para crear una verdadera revolución, además de que esta sólo ocurrió como resultado de una modificación de la historia gracias al apoyo de los intelectuales “sobornados”, como el mismo Siqueiros, por el Régimen Corporativo creado por el único personaje que puede calificarse de revolucionario del siglo pasado: Lázaro Cárdenas. Sí, Lázaro Cárdenas, “el segundo nopal”, fue quien hizo posible que muchos de los datos sirvieran de apoyo para sostener a lo que Schettino denomina “un fósil del siglo XVII que casi llegó a ver el inicio del siglo XXI, pero que no ha muerto del todo porque está todavía en la mente de los mexicanos, porque su corazón sigue siendo como el régimen que lo hizo: autoritario, antiliberal, renuente a la competencia, refractario a las ideas exóticas, ensimismado.”
Por eso, si lo que se quiere sobre la historia es conocer lo que realmente sucedió, y no lo que el “Ministerio de la Verdad en México” creó para legitimar a una corporación de masas y aleccionar a la población, es aún un buen momento para tomarse unas cuantas horas y emprender la lectura de “Cien años de Confusión”.
P.D. Estudiar y conocer es bueno, lo malo es no compartirlo.
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