octubre 14, 2010

Elección sin opcíón, ¿verdadera elección?

Los procesos democráticos modernos nacieron bajo la base de un sistema competivo de partidos o candidatos (en plural, es decir, cuando menos dos), en donde estos realizan propuestas a un público que en la mayoría de las ocasiones no tiene conocimientos tecnicos sobre las cuestiones que aquellos plantean. Después, tras un periodo de propuestas, contrapropuestas, replicas y contrareplicas, ese mismo público que adquiere un conocimiento mínimo -muy mínimo-, se traslada en una fecha determinada a unos espacios en donde deposita en una urna una papeleta que tiene marcado el partido o candidato de su elección. Por tanto, tomando en consideración estos criterios minimos, ¿es posible denominar al proceso que se llevó en la FDyCS como democratico a pesar de que? Desde este punto de vista, obviamente no.






Es usual que los procesos electorales que se han realizado en los últimos años en toda la universidad para elegir a los que son los representantes de diversos sectores de la misma universidad, sean elegidos sin que exista un candidato de oposición. El que es electo, aunque tenga más del noventa por ciento del total del padrón, gana esta hipotetica elección porque no hay otro que le haga frente que ofrezca propuestas diferentes. Además, hay que sumarle que los que son propuestos como candidatos muy pocas veces o ninguna se acercan al público que debería elegir; los que lo hacen son sus compañeros o amigos o los que están alineados con el supuesto candidato. Pero el colmo son los dos siguientes sucesos: 1) En las elecciones del año pasado a los alumnos, docentes y trabajadores se les daba la respectiva boleta (que tuvo un sólo candidato) para votar. Sin embargo, uno de los principios más importantes del voto fue anulado: el secreto. No había un espacio para que marcaras la papeleta, la doblaras y la introdujeras a la urna. Todo lo contrario. Los encargados de vigilar las urnas no te permitian escribir algun mensaje para demostrar tu inconformidad, porque ellos estaban ahí presentes; estaban vigilando tu decisión. Y 2), el día de hoy en instrumental, la Facultad se lució. En vez de utilizar las tipicas hojas, se utilizó un sistema computalizado sofisticado. Sin embargo, este mismo sistema también es un problema. Al existir un sólo candidato sin oposición (sic) los mismos que prestaron las maquinas no tuvieron en cuenta una de las opciones para combatir dicho patología: un botón de inconformidad o de nulidad.






Por tanto, ¿qué hacer frente a estas situaciones que en vez de hacer legitimos los procesos de elección de representatividad sean más confiables? La respuesta no la podré dar sólo, se necesita crear un espacio en el que pongamos solución a este problema.