octubre 11, 2011

¿Bienes o mercancías? Reflexión sobre el valor humano.

En una obra literaria universal, un hombre inglés, con su magnífica pluma escribió que todo tiene precio, pero nada de valor. Lo curioso de esto es que aunque los días y los años han transcurrido, todavía sigue teniendo razón. No se trata de ninguna frase nihilista o de algún cliché populista. Es una descripción un tanto fatalista, pero no por ello deja de ser realista. Con todo, expresa con excepcional maestría una síntesis de nuestra época.

Desde el siglo pasado hasta nuestros días hemos experimentado –como especie- una serie de acontecimientos que muy pocos se pudieron imaginar: dos guerras mundiales, una de ellas que involucró armas atómicas; crisis, depresiones, recuperaciones y auges criticables; cambios radicales en la estructura política mundial, etc. Pero quizá ninguno de ellos es tan significativo como el de la dicotomía precio-valor de la especie humana.

Según Emmanuel Kant, todo hombre, todo individuo es valioso por sí mismo, esto es, el valor de un humano no está subyugado a otro, lo que a la vez implica que no se está supeditado a ningún regateo económico o interés político. Sin embargo, esto ha dejado de ser así porque en nuestra época ya todo tiene un precio, es decir, un valor económicamente rentable y políticamente manipulable. Incluso el amor tiene un precio.

Esto se ha agudizado con el crecimiento y desarrollo de las medios de comunicación en masa, los cuales sirven como canales de realidades falsas que deben ser compradas a la brevedad. ¿Se pierden los valores? No. Cada época tiene los suyos propios y la nuestra ha dejado de lado la racionalidad para entrar en la era material donde todo acto, pensamiento, hecho, cosa, vale no por una compleja operación intelectual, sino por la posibilidad de aumentar la matemática del costo-beneficio.

Además, admitámoslo, el hombre que se esperaba nunca existió (claro, con raras y excepcionales ocasiones). Sólo se mantuvo como una especie de ilusión en el imaginario mundo de la ilustración. De un hombre que debía conocer y decidir, transmutó otro que no sabe ni quién es ni lo que hay a su alrededor, y menos le interesa escoger una opción.

¿Hay algo que podamos hacer ante está inercia necia? Podríamos actuar y obligar a la sociedad, por medio del Estado, que cumpla con el máximo designio que tiene la humanidad: que el hombre sea un fin en sí y por sí. Pero al obligarla se caería en una cuestionable contradicción porque es el hombre al que le corresponde decidir. Así, sólo nos queda permanecer como La Boetie, permanecer esperando aunque nos quedemos a la mitad del camino.

octubre 14, 2010

Elección sin opcíón, ¿verdadera elección?

Los procesos democráticos modernos nacieron bajo la base de un sistema competivo de partidos o candidatos (en plural, es decir, cuando menos dos), en donde estos realizan propuestas a un público que en la mayoría de las ocasiones no tiene conocimientos tecnicos sobre las cuestiones que aquellos plantean. Después, tras un periodo de propuestas, contrapropuestas, replicas y contrareplicas, ese mismo público que adquiere un conocimiento mínimo -muy mínimo-, se traslada en una fecha determinada a unos espacios en donde deposita en una urna una papeleta que tiene marcado el partido o candidato de su elección. Por tanto, tomando en consideración estos criterios minimos, ¿es posible denominar al proceso que se llevó en la FDyCS como democratico a pesar de que? Desde este punto de vista, obviamente no.






Es usual que los procesos electorales que se han realizado en los últimos años en toda la universidad para elegir a los que son los representantes de diversos sectores de la misma universidad, sean elegidos sin que exista un candidato de oposición. El que es electo, aunque tenga más del noventa por ciento del total del padrón, gana esta hipotetica elección porque no hay otro que le haga frente que ofrezca propuestas diferentes. Además, hay que sumarle que los que son propuestos como candidatos muy pocas veces o ninguna se acercan al público que debería elegir; los que lo hacen son sus compañeros o amigos o los que están alineados con el supuesto candidato. Pero el colmo son los dos siguientes sucesos: 1) En las elecciones del año pasado a los alumnos, docentes y trabajadores se les daba la respectiva boleta (que tuvo un sólo candidato) para votar. Sin embargo, uno de los principios más importantes del voto fue anulado: el secreto. No había un espacio para que marcaras la papeleta, la doblaras y la introdujeras a la urna. Todo lo contrario. Los encargados de vigilar las urnas no te permitian escribir algun mensaje para demostrar tu inconformidad, porque ellos estaban ahí presentes; estaban vigilando tu decisión. Y 2), el día de hoy en instrumental, la Facultad se lució. En vez de utilizar las tipicas hojas, se utilizó un sistema computalizado sofisticado. Sin embargo, este mismo sistema también es un problema. Al existir un sólo candidato sin oposición (sic) los mismos que prestaron las maquinas no tuvieron en cuenta una de las opciones para combatir dicho patología: un botón de inconformidad o de nulidad.






Por tanto, ¿qué hacer frente a estas situaciones que en vez de hacer legitimos los procesos de elección de representatividad sean más confiables? La respuesta no la podré dar sólo, se necesita crear un espacio en el que pongamos solución a este problema.

septiembre 07, 2010

Paradojas del Universitarismo Nacionalista

Creo -creo, lo subrayo- que la expresión Universitarismo Nacionalista es una expresión que acabó de inventar y que aquel que tenga derechos sobre ella me lo haga saber para que no entremos en un conflicto de "autoria". Con este concepto pretendo englobar una práctica -sin teoría, porque no se ha fundado en una doctrina propia, sino que proviene de un arraigo mental que proviene de una pedagogía de instrucción primaria- que se realiza en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, práctica que constituye en su esencia y fondo una forma de pensar y un modo de actuar, basada, sin embargo, en una serie de contradicciones. Pero aclaremos más el concepto porque hasta ahora no he dicho nada. Antes, quiero mencionar que el objetivo de este brevisimo artículo sin rigor cientifíco y que se basa en la simple y llana observación de los hechos en mi estancia como simple estudiante, es el de mostrar que aunque existan todavía sujetos que se sienten orgullosos de los logros (remodelación de baños, ampliación de matricula, cambio de equipo de computo, más proyectores y demás cuestiones materiales), la verdad es que, siendo un poco sinceros con nosotros mismos, estamos muy lejos de ser una escuela de excelencia acádemica, fin este, que debe ser el principal en estos espacios.

Si somos un poco curiosos nos daremos cuenta que la Facultad de Derecho y en especial el cuerpo directivo ha caido en una serie de paradojas. La primera de ellas es que el cuatrimestre pasado, se permitió a un grupo de jovenes que practican "el arte de rayar las paredes ajenas" en uno de los muros del edificio 114-g. En él estos jovenes, que no sé que era lo que querían dar a conocer, pintaron -si se le puede llamar así- con aerosol una especie de mural en el que aparecen los rostros de personajes como Miguel Hidalgo, Porfirio Díaz, Benito Juaréz, AMLO, entre otros. Lo realmente relevante de esta actividad es la inscripción: "Ni Independencia, Ni Revolución", que está al pie de la imagen. Entonces, de haberse estudiado un poco, y llegar a la conclusión de que no existió ni la Independencia ni la Revolución, la pregunta obligada es: ¿para qué se permitió gastar muchas latas de aerosol para contaminar el ambiente y dibujar una imagen que por sí misma no tiene ningun significado y que permite muchas interpretaciones subjetivas? Creo que se nos debe dar una explicación.

La segunda, fue esta semana y es la que me causa más inconformidad. La semana pasada, la licenciatura de Ciencias Políticas realizó una re-presentación del libro "Contra la historia oficial" de J. A. Crespo, quien sugirió que la historia que se nos cuenta en las escuelas de gobierno tienen un efecto negativo, es decir, la historia de bronce, al mostrarnos esos episodios épicos, necesarios para la legitimación de un regimen autoritario, en donde el pueblo inconforme se levanta en armas contra el mal gobierno (el de los Españoles y el de Díaz), ofusca y ataca a la democracia, y en vez de formar ciudadanos, contribuye a crear una concepción de hombre-guerrillero. A pesar de esta advertencia, como desentendindose del problema, el día de ayer por la mañana se llevó a cabo una ceremonia para develar una galeria conmemorativa del 200 años del supuesto inicio de la independencia y de los 100 años de la supuesta Rev-Mex. Lo curioso de esto, y lo que causa risa y pena ajena, es que quienes apoyaron y realizaron el proyecto son personas que no tienen sentido sobre la cronología. En "la Galeria", como la llaman, que pretende conmemorar o criticar dichos movimientos armados, dependiendo de la perspectiva que se le dé, aparecen dos personajes que no participaron en ninguno de los dos movimiento: uno Ignacio Zaragoza, que de heróe, solo lo es de 5 de mayo, y Benito Juárez, quién fue liberal, pero también y sobre todo autoritario. ¿Acaso no es para decirles a quienes se encargaron del proyecto que se pusieran al corriente con sus tareas?

Con estos dos ejemplos podemos llegar a la siguiente conclusión: el Universalismo Nacionalista es una actitud respecto a lo que se pretende impartir en sus aulas. No es una doctrina, porque la doctrina que cada vez ha perdido su poderio se enfoca(ó) en los menores de edad, en especial en los niños de primaria porque "son como esponjas". Lo que sí es, es una práctica. Utiliza los medios que el mismo Cardenas utilizó para crear un regimen autoritario, anti-democratico, patrimonialista: las imagenes sin explicación cognositiva, ni cognosente, porque las imagenes muestran lo que se quiere mostrar sin necesidad de incurrir a justificación alguna.Y utiliza esos medios para re-fundar una realidad que ya no existe y que impide conocernos y que, como ya lo mencione, en vez de propiciar un ambiente democratico, ayuda a manifestar nuestras inconformidades a través de expresiones como "pronto haremos justicia", que más bien se refiren a levantamientos.

Por esto, hay que preguntarnos, parafraseando a H.A. CAMÍN: ¿CUÁL ES LA ESCUELA QUE QUEREMOS? Esta pregunta la respondere en otra ocasión.

junio 09, 2010

Micro-Texto (2)


Olor de Santidad - Luis Jorge Boone

"... y el hombre lo buscó y le dijo:

-¿Cuánto quieres para que el asunto quede saldado?

El otro respondio:

- No es cosa de dinero. Tu hijo mató al mío. Mato al tuyo y quedamos a mano.

'Así no es la cosa', reviro el primero. 'Con dinero tampoco me pagas el luto'"

mayo 13, 2010

Quiero una casa digna

Un punto que hay que destacar respecto al por qué de las normas jurídicas y de las instituciones que ellas mismas regulan, no sólo el carácter de vinculación vertical, es decir, la relación de la norma que obliga a las personas a comportarse y actuar de tal o cual manera o de abstenerse de realizarlas, sino su carácter de vinculación intervencionista y proteccionista respecto de los intereses de las personas cuyas posibilidades alimenticias, patrimoniales e intelectuales son si no precarias, al menos reducidas en un ambiente cultural, económico y político en que transcurre su vida, como en el caso del nuestro en el que abundan cualquier tipo de disparidades irrazonables.
Un ejemplo de dicho carácter intervencionista y proteccionista han sido las cientos de Constituciones Políticas y Tratados Internacionales adoptadas por muchos Estados a lo largo del siglo pasado cuyo objeto ha sido socializar, válgase la redundancia, a la sociedad. Sin embargo, como ya es bien sabido por todos, incluyendo a los no-expertos, muchos de los derechos como la dignidad, la educación, la alimentación, la vivienda, entre otros, sólo pueden ser posibles si existen los instrumentos ideoneos para la efectividad de los preceptos de Jerarquía Superior. Y es en este punto, en el que podemos mencionar que el Código Civil para el Estado funge como medio a través del cual el hombre y la mujer, el niño y la niña, el anciano y la anciana, etc., alcancen un mínimo de dignidad a nivel de facto, no como simple postulado ignominioso.
Por el momento, me enfocaré exclusivamente a los derechos patrimoniales; en especifico uno: “Toda familia tiene derecho a disfrutar de una vivienda digna y decorosa”.
Doctrinariamente, se ha discutido acerca de la pertinencia de que el Estado otorgue directamente a las “familias” un espacio para habitar. Las posturas han oscilado entre estos dos extremos: hay quienes sugieren que dicha obligación constitucional impuesta al Estado es muy costosa y que genera pereza en los individuos, mientras que del otro lado argumentan que de no tomar partido en el asunto se agregaría un ingrediente más para ampliar más la desigualdad y la inequidad. Y en este sentido, que podríamos decir que es un punto de equilibrio entre ambas posiciones, el artículo 2181 del Código Civil, que reglamenta un tipo de compra especial, es un cable que conecta a las Normas Superiores, deontológicas por excelencia, con su cumplimiento efectivo y real, eliminando divergencias y provocando, por ende, que las Constituciones y Tratados Internacionales no se consideren como catalogo de meras intenciones de año nuevo.
El mencionado artículo, como ya señale, es un hilo conductor ya que otorga a las familias con minímas capacidades múltiples facultades y facilidades para lograr su derecho a la vivienda. Sólo mencionaré unas cuantas: Primero, el comprador puede pagar a por partes su deuda, esto es, no en un solo instantes: “a plazos” dice. Otro, es la imposibilidad que tiene el vendedor de exigir la rescisión del contrato y la restitución del bien, en el supuesto de que el comprador dejare de pagar, o de que se le sancione con cláusulas penales. Pero lo más importante, y donde reside el valor de la norma, es que el inmueble adquirido por este medio podrá alcanzar el rango de “Patrimonio Familiar” si es que esto último es lo que se solicita a un Juez. Y menciono que este es el punto sustancial porque una vez que se ha solicitado y admitido el Patrimonio Familiar: 1)se beneficia a una familia completa a la que el constituyente debe alimentos y no solo a este; 2) además, los individuos beneficiados obtienen una protección en contra de las pretensiones del constituyente para vender o enajenar la casa-habitación y 3) como suma de los dos puntos anteriores, el Patrimonio de Familia es inalienable, inembargable, ingravable, intransmisible y vitalicio para todos los que se benefician por su constitución.
Estos son los puntos por los que, a mí parecer, el artículo 2181, junto con otros más, hacen de los preceptos de Jerarquía Superior fines tangibles, perceptibles por nuestros sentidos; generan una realidad y aportan a todos las herramientas para vivir digna y decorosamente.

abril 20, 2010

Tierra

Este veintidós, en muchas partes del mundo, se celebrará una vez más el llamado “Día de la Tierra” por más de 500 millones de personas en 85 países (sólo se toman en cuenta las familiarizadas) que desde 1970 ha sido empujado como un medio de concientización a nivel mundial a cerca de los múltiples efectos producidos por la actividad humana en la naturaleza, así como de esta en la sociedad.
La primera vez que se llevó a cabo esta ceremonia fue, como se dijo, en 1970, exactamente el 22 de abril, día del equinoccio de primavera en el polo norte, a propuesta del Senador Gaylord Nelson de los Estados Unidos con el objeto principal de crear una agencia ambiental, la EPA. Pero la historia va más atrás. Ya desde 1962 el mismo Nelson realizaba actividades políticas para que quién era Presidente en ese entonces, John Kenedy, agregará la problemática ambiental como punto prioritario de gobernabilidad. En 1969, aprovechándose del descontento sobre la Guerra en Vietnam, se realizó una manifestación masiva, convocada por él, la cual tuvo repercusión no solo a nivel académico y político, sino social. A decir de Gladwin Hill: “"La conciencia sobre la crisis medioambiental está arrasando los campus universitarios con una intensidad sólo comparable con el descontento con la Guerra de Vietnam... por ello las oficinas del senador Gaylord Nelson planifican un día nacional para conversar sobre los problemas medio ambientales... para la próxima primavera."
Y llegó la primavera y se conmemoró por vez primera el “Día de la Tierra”, además de que en ese mismo año de crea la EPA por Richard Nixon, y se promulga la Acta del Aire Limpio, todas con el objeto de proteger el ambiente y la salud pública. Dicha conmemoración ha dado como resultado una serie de acontecimientos importantes respecto al tema, por ejemplo, la celebración de las Reuniones en Estocolmo, Brasil, Viena, Johannesburgo, Kioto, Nueva York, la más reciente en Copenhague, etc., para que todos los gobiernos del mundo incluyan en sus agendas políticas la movilización sobre la conservación de la naturaleza, así como evitar realizar actividades contaminantes, y en caso de posibilidad de restauración. Además, la Organización Internacional más importante, la ONU, no se quedó atrás; en 1971 se firmó la proclamación por la que reconoce el “Día de la Tierra” el 21 de abril, y desde ese entonces, suena la Campana de la Paz al inicio del equinoccio ecuatorial.
En la actualidad, con ya cuarenta años de que se celebra el “Día de la Tierra”, el objetivo ya no es festejarlo, sino ir más allá de las fronteras del tiempo. Lo que se busca es en esencia que todos los días, a cualquier hora hagamos algo para seguir conservando lo que nos queda. Hoy más que en los años anteriores, el “Día de la Tierra” tiene que ser un momento de reflexión para modificar muchos de nuestros hábitos hogareños y sociales, partiendo desde un principio por seguir la regla de las “3R”, cambiar nuestros focos incandescentes por ahorrativos o apagarlos cuando no los necesitamos y apoyar la ley que los prohíbe, no tirar basura en la calle y, sobre todo, darle a nuestra casa un apoyo para su subsistencia, porque aunque no lo parezca, también nos necesita.

marzo 11, 2010

"La Construcción de México 1810-2010"

Este es al año en que todos los mexicanos y no tan mexicanos hacen gala de lo que han sido a lo largo de estos últimos doscientos años que, como es de esperararse, conmemoran y, por extraño que parezca, festejan dos mitos perturbadores que han estado arraigados en la mente de muchos y que, por ende, no son fáciles de olvidar: la Independencia y la Revolución. Por tal motivo, les hago la atenta invitación para que, si no son unas personas muy ocupadas, echen un vistazo a los siguientes artículos públicados en la Revista Nexos por los que podemos comenzar con un "ejercicio de memoria por fuera de la idea de México como fracaso histórico o como victima de la historia: una lectura de la construcción de México."

"Deber de Memoria" - Enrique Florescano

"Actualidad del pasado" - Héctor Aguilar Camín

"La Experiencia religiosa" - Jean Meyer
"Ciudadanos demasiado reales" - Fernando Escalante Gonzalbo