
A casi un año de cumplir una centuria sobre el inició del mito de la “Revolución Mexicana”, a casi un año de que México llegue a un siglo como un pueblo que se levantó en armas contra el imperialismo yanqui, que los trabajadores sostuvieron grandes batallas en contra de la burguesía en el país y que los campesinos lucharon por la reivindicación de sus tierras, es tiempo de volver al pasado y revisar si el pasado realmente pasó.
En las escuelas oficiales, incluso en las no oficiales, a los niños y jóvenes se les enseña, más bien se les adoctrina para que nunca se les olvide y den la vida por la patria, que en 1910, un año de ruptura y de progreso, los mexicanos utilizaron palos, escobas, piedras, machetes […] para defenderse de los embates provocados por los norteamericanos, los capitalistas y los hacendados, y que Díaz fue un dictador que no reflejaba lo la “Dulce Nación” pedía. Sin embargo, en 2007 sale a la luz “Cien Años de Confusión – México en el Siglo XX”, obra en la que Macario Schettino, apoyado en las ideas de grandes expertos sobre el tema, detalla a profundidad lo ocurrido en México a partir del año de la insurrección popular hasta la caída del régimen que se sostuvo en el poder por más de cincuenta años gracias a una construcción cultural que ha durado y que seguirá, quién sabe por cuanto tiempo más, en la mente de la masa ingenua mexicana.
En este libro Macario Schettino demuestra con datos fidedignos y confiables que muchos de los acontecimientos narrados en los textos oficiales si ocurrieron, pero que no son suficientes ni tienen coherencia entre sí como para crear una verdadera revolución, además de que esta sólo ocurrió como resultado de una modificación de la historia gracias al apoyo de los intelectuales “sobornados”, como el mismo Siqueiros, por el Régimen Corporativo creado por el único personaje que puede calificarse de revolucionario del siglo pasado: Lázaro Cárdenas. Sí, Lázaro Cárdenas, “el segundo nopal”, fue quien hizo posible que muchos de los datos sirvieran de apoyo para sostener a lo que Schettino denomina “un fósil del siglo XVII que casi llegó a ver el inicio del siglo XXI, pero que no ha muerto del todo porque está todavía en la mente de los mexicanos, porque su corazón sigue siendo como el régimen que lo hizo: autoritario, antiliberal, renuente a la competencia, refractario a las ideas exóticas, ensimismado.”
Por eso, si lo que se quiere sobre la historia es conocer lo que realmente sucedió, y no lo que el “Ministerio de la Verdad en México” creó para legitimar a una corporación de masas y aleccionar a la población, es aún un buen momento para tomarse unas cuantas horas y emprender la lectura de “Cien años de Confusión”.
P.D. Estudiar y conocer es bueno, lo malo es no compartirlo.
En las escuelas oficiales, incluso en las no oficiales, a los niños y jóvenes se les enseña, más bien se les adoctrina para que nunca se les olvide y den la vida por la patria, que en 1910, un año de ruptura y de progreso, los mexicanos utilizaron palos, escobas, piedras, machetes […] para defenderse de los embates provocados por los norteamericanos, los capitalistas y los hacendados, y que Díaz fue un dictador que no reflejaba lo la “Dulce Nación” pedía. Sin embargo, en 2007 sale a la luz “Cien Años de Confusión – México en el Siglo XX”, obra en la que Macario Schettino, apoyado en las ideas de grandes expertos sobre el tema, detalla a profundidad lo ocurrido en México a partir del año de la insurrección popular hasta la caída del régimen que se sostuvo en el poder por más de cincuenta años gracias a una construcción cultural que ha durado y que seguirá, quién sabe por cuanto tiempo más, en la mente de la masa ingenua mexicana.
En este libro Macario Schettino demuestra con datos fidedignos y confiables que muchos de los acontecimientos narrados en los textos oficiales si ocurrieron, pero que no son suficientes ni tienen coherencia entre sí como para crear una verdadera revolución, además de que esta sólo ocurrió como resultado de una modificación de la historia gracias al apoyo de los intelectuales “sobornados”, como el mismo Siqueiros, por el Régimen Corporativo creado por el único personaje que puede calificarse de revolucionario del siglo pasado: Lázaro Cárdenas. Sí, Lázaro Cárdenas, “el segundo nopal”, fue quien hizo posible que muchos de los datos sirvieran de apoyo para sostener a lo que Schettino denomina “un fósil del siglo XVII que casi llegó a ver el inicio del siglo XXI, pero que no ha muerto del todo porque está todavía en la mente de los mexicanos, porque su corazón sigue siendo como el régimen que lo hizo: autoritario, antiliberal, renuente a la competencia, refractario a las ideas exóticas, ensimismado.”
Por eso, si lo que se quiere sobre la historia es conocer lo que realmente sucedió, y no lo que el “Ministerio de la Verdad en México” creó para legitimar a una corporación de masas y aleccionar a la población, es aún un buen momento para tomarse unas cuantas horas y emprender la lectura de “Cien años de Confusión”.
P.D. Estudiar y conocer es bueno, lo malo es no compartirlo.
2 comentarios:
simon compa seria bueno leerse ese libro para saber bien si la revolucion fue veridica o nos ven la cara de pendejos, hace falta este tipo de cultura critica para hacer una sociedad mejor, sera que ocurra algun dia una de verdad?
bueno compa saludos y pss ia sabes hay q compartir
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